domingo, 19 de agosto de 2012

Preparando un Negocio





Sugerir o recomendar un negocio o una idea es algo imposible, ya que habría que responder a las expectativas y ansias del que lo inicia, y ello es muy difícil, debido a que un negocio va más allá de lo meramente objetivo; comprende además aspectos personales, parte de su historia, de su vida, de lo que espera del futuro.

Todo esto merece una especial atención por parte de aquél que se propone iniciar una nueva actividad o un nuevo negocio.

En los tiempos que corren muchos de los emprendimientos que se inician son a partir de un RETIRO VOLUNTARIO, una REESTRUCTURACION o tan solo por un simple deseo de CAMBIO. Esto implica un tiempo prudente y necesario para su concreción, y lo que es más importante, la necesidad de poder cambiar la rutina tanto personal como familiar.

Todo este mecanismo de cambio, inevitablemente, genera un cúmulo de dudas e incertidumbres. Si en este momento no se estrechan los vínculos familiares y los de amigos, si no se comparten las dudas, angustias e ilusiones sobre la idea que se quiere llevar adelante, si no deja fluir sus miedos naturales, sin lugar a dudas sobrevenga una profunda crisis que, lejos de ayudarlo, impactará en el desarrollo del negocio llevándolo casi sin darse cuenta al fracaso.

Dadas así las cosas y luego de planteado el panorama, tómese el tiempo necesario y reflexione a cerca de cuáles son los verdaderos motivos e intereses que lo llevan a emprender este nuevo NEGOCIO. Si logra identificarlos de una manera clara y precisa, tenga por seguro que las posibilidades del ÉXITO aumentarán considerablemente.

Lo nuevo, lo que pretende iniciar, eso que lo asusta y entusiasma tanto a la vez, presenta algunos problemas, diríamos, casi inevitables; por eso, para darle un panorama más completo, aquí le mostramos LOS PROBLEMAS COMUNES AL INICIAR UN NEGOCIO, en un resumen típico de las situaciones que sin dudas se pueden presentar:

  • Escasez de capital inicial por no haberlo calculado correctamente.
  • Discusiones familiares derivadas de la incomprensión y la incorrecta distribución de esfuerzos necesarios para armar un negocio.
  • Lentitud en la gestión y tramitación para la constitución de la sociedad (si es que existe ésta), lentitud debida a terceros extraños al equipo o a la de sus propios integrantes.
  • La determinación de los precios a los productos o servicios a vender. Generalmente se cree (de manera errónea) que la fijación de los precios se debe realizar de una manera contable, perdiendo de vista factores decisivos en su estipulación, tales como la competencia y el mercado.
  • No contar con un adecuado y razonable financiamiento. Cuando el costo de éste es demasiado alto, las ganancias son absorbidas por él, lo que hace más difícil la supervivencia.
  • Falta de ventas; muchos hombres de negocios inexpertos en el tema, se interesan más en el desarrollo del producto que en las ventas.
  • Algo tan delicado e importante como la selección del personal, su administración, dirección, control y capacitación, si no se maneja con cuidado, suele traer dolores de cabeza.
  • Discusiones y falta de acuerdo entre los socios. Recuerde que: “Trabajar en equipo es un motor vital en el destino de un negocio”.

Independientemente de los problemas citados arriba, la realidad nos demuestra día a día, que algunos de los factores que inciden fatalmente en la suerte del negocio, radican, a parte de las imprevisiones económicas y financieras, en:

  • Carencia de apoyo familiar.
  • Error en la determinación del negocio.
  • Elección equivocada del socio/os.

Por todo esto, le aconsejamos que de comenzar con el Plan de Negocios, defina de la manera lo más clara posible: Cuál será el negocio y qué actividad desarrollará.

Una vez hecha esta selección, tendrá en sus manos mayores probabilidades de éxito, claro, si su meta se dirige hacia áreas innovadoras, en crecimiento o desarrollo, ya que el mercado actual se presenta con una mayor capacidad de absorción.

De todos modos la selección que efectúe, cualquiera que sea ella, deberá contener inevitablemente una característica en común: SATISFACER AL CLIENTE.

La actividad elegida puede abarcar más de un negocio, y cada uno de ellos podrá tener una modalidad de ejecución y de desarrollo distinto y que incluso puede variar en el tiempo.

Un ejemplo, sería el caso de iniciarse en la actividad automotor y emprender un negocio de venta de repuestos y accesorios. Si el negocio funciona, frente a las demandas de los clientes, se incorporará la colocación de aquellos sin lugar a dudas.

Para identificar cuál será la futura actividad y sus posibles derivaciones, es necesario que tenga en cuenta lo siguiente:

Busque oportunidades en actividades afines con su experiencia, tenga presente siempre que lo que aparece como una oportunidad generalizada y que todo el mundo acepta como válido, termina por no ser una oportunidad, por eso estudie y analice las distintas opciones que se pueden presentar o pueden ir surgiendo, no deseche de antemano ninguna, siempre estará a tiempo de eliminarlas si no le sirven. Y recuerde que un negocio fácil, no siempre, por no decir casi nunca, es rentable.

Cuando se propone emprender un nuevo negocio, se ubicará en una posición difícil, la de decidir, la de tomar la decisión correcta, que es la que asegurará o no el futuro el éxito del negocio y de todos los que en él estén involucrados.

En ese momento es necesario que actúe con OBJETIVIDAD, de manera tal que pueda evaluar en su justa medida las distintas facetas que tiene el proyecto, los diversos factores que intervienen en él; esto con el fin de lograr minimizar los riesgos que de manera inevitable se encuentran presentes en toda decisión.

Por lo tanto sea OPTIMISTA, pero siempre ubicado dentro de la REALIDAD QUE LO RODEA, no se deje envolver por cifras magistrales que plantean un panorama brillante, por ideas y negocios que son infalibles. “SEA REALISTA”.

Es muy cierto que no todo lo que brilla es oro, y lamentablemente, vemos casi de manera “natural” como negocios de un día para otro se marchitan, por que dejan de ser redituables, no atraen a los clientes, la estrategia usada fracasó, situaciones que lamentablemente ocasionan perjuicios y daños irreparables, no sólo a nivel económico, sino también a nivel personal y familiar.
En este punto, la pregunta ineludible sería: ¿Se tuvieron en cuenta todos los factores que intervinieron en la situación? ¿Se previeron los resultados negativos, tales como las bajas en las ventas, el aumento en los costos, la competencia, etc.? ¿Era con seguridad eso lo que se pretendía hacer?





Posiblemente a todo esto se lo tuvo en cuenta, en ese caso, BRAVO; pero probablemente algo se pudo escapar, o sencillamente no se tomó el tiempo necesario para evaluar todos los factores (Buenos y Malos); por eso, con el objeto de reducir a cero prácticamente los riesgos, trace siempre su PLAN DE NEGOCIOS.

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